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Monday 21 October 2019
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X-Men: Primera Generación (opinión)

Derechos Reservados, 20th Century Fox, 2011.

 

En 1963 llegó a los puestos de revistas una nueva historieta de publicación mensual llamada: X-Men, este cómic tenía un precio de 12 centavos de dólar y en su portada mostraba  a un grupo de héroes, que vestidos con uniformes azules y amarillos, se enfrentaba a un villano llamado Magneto. 48 años después los X-Men han inspirado cinco largometrajes y son considerados uno de los equipos más populares en la historia del cómic. El origen de estos héroes y cómo se conocieron es el tema abordado por el director Matthew Vaughn.

Derechos Reservados, Marvel, 2011.

Ambientada en 1962, X-Men: Primera Generación acierta al introducir sus personajes y conflictos en un contexto histórico real: la amenaza del socialismo, la crisis de los misiles en Cuba y la guerra fría; cuando Estados Unidos vivía la paranoia de un posible ataque nuclear por parte de la Unión Soviética. En este escenario aparecen una serie de personas, en distintas partes del mundo, que han desarrollado mutaciones genéticas que los hacen más fuertes, más rápidos y poseedores de habilidades sobrehumanas. Estos mutantes son consecuencia evolutiva de la era atómica y su presencia representa una amenaza para gobiernos y militares que los consideran armas vivientes. En el bando mutante hay dos líderes carismáticos: Charles Xavier (James McAvoy) y Erik Lehnsherr (Michael Fassbender), el primero lleva una vida privilegiada, es graduado de la universidad de Oxford y cree en la integración pacifica de mutantes en el mundo humano; el segundo es sobreviviente de un campo de concentración Nazi donde fue sometido a toda clase de torturas y vejaciones. Erik busca venganza y promueve la supremacía mutante sobre los humanos. Charles es telépata, Erik puede manipular los campos magnéticos. Juntos inician una cruzada para rescatar y reclutar al mayor número de mutantes, ayudarlos a enfocar y desarrollar sus poderes mientras previenen una catástrofe: la destrucción del mundo por un ataque nuclear.

Derechos Reservados, 20th Century Fox, 2011.

Luego de dos excelentes películas (X-Men y X-Men 2) dirigidas por Bryan Singer y dos abominables secuelas (X-Men: The Last Stand y X-Men Origin: Wolverine) parecía que el futuro de los mutantes en el cine estaba perdido, qué equivocado estaba, todavía hay buenas historias por contar y directores interesados en desarrollar estos personajes. X-Men: Primera Generación es una precuela que nos muestra cómo se gestó el universo de los mutantes y su relación con los humanos. El director desechó el concepto del súper héroe tradicional y aprovechó  (como  Bryan Singer que ahora es coguionista y productor) para contar una historia que se convierte en una reflexión sobre el racismo, la homofobia y demás conductas reprobables de los humanos. Los mutantes creados por Stan Lee sirven como simbolismo para la comunidad gay, judios, negros o cualquier otra minoría que haya sido segregada y perseguida a lo largo de la historia.

No todo es perfecto, las principales fallas de X-Men: Primera Generación se detectan en algunos castings desafortunados, sobre todo entre los jóvenes mutantes y January Jones (la famosa Betty Draper de Mad Men) que muestra serias deficiencias en su interpretación de Emma Frost. En los efectos especiales tampoco sale bien librada, Nicholas Hoult que interpreta a La Bestia pierde su carisma con un terrible maquillaje y disfraces digitales que lucen falsos, se percibe un trabajo pobre y en algunos momentos descuidado, aunque esto pasa a segundo término cuando tenemos juntos en pantalla a Fassbinder y McAvoy, ellos son el corazón de esta película. Los fans de los mutantes disfrutarán las referencias al universo de la historieta y el público que no conoce a los X-Men gozará de una correcta dosis de acción (inspirada en las primeras cintas de James Bond), carismáticos protagonistas y una historia que sin mayor esfuerzo logra ser interesante.

Los mutantes están de regreso con nuevos bríos, X-Men: Primera Generación le regresa la gloria perdida a la franquicia y demuestra (por si quedaba alguna duda) que las películas basadas en cómics no son sólo para fanáticos.

Extra: Esta película es producida por 20th Century Fox por lo que no está hermanada con Thor, The Avengers, Hulk o Capitán América, no hay escena escondida al final de los créditos. Pongan atención en los cameos de algunos de los mutantes más famosos. El villano de esta cinta, Sebatian Shaw, es interpretado por Kevin Bacon, uno de los actores fetiche de los ochenta que está de regreso y lo hace muy bien.

 



Amo el cine, la cultura pop y la pizza. Twitter: @cuacarraquear


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