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Wednesday 3 July 2019
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El cine y la comida

Anton Ego prueba el Ratatouille, Derechos Reservados, Disney Pixar, 2012.

No es que sea un tragón de primera o un goloso empedernido, más bien soy un cinéfilo al que se le antojan -de manera irracional- las comidas que aparecen en algunas películas. Lo confieso, tengo que desayunar huevos con pan tostado y café cada que veo Perros de Reserva, la ópera prima de Quentin Tarantino. Lo mismo me sucede con el pastel de calabaza que come Will Smith en la fabulosa Yo Robot de Alex Proyas.

 

En Perros de Reserva desayunan huevos, pan y café, Derechos Reservados, Live Entertainment, 2012.

En Perros de Reserva desayunan huevos, pan y café, Derechos Reservados, Live Entertainment, 2012.

En Casino, esa gran película de Martin Scorsese, el personaje que interpreta Robert De Niro le reclama a un cocinero porque los muffins de zarzamora no contienen la misma cantidad de frutas, confieso que nunca había sentido tanto antojo por un panecillo.

Otro caso son los Hobbits de El Señor de los Anillos, esos diminutos personajes tienen una cantidad escalofriante de viandas en sus casas y todo se me antoja, hasta las Lembas, ese mágico pan confeccionado por los duendes para alimentar a los viajeros en situaciones extremas.

Las Lembas, un pan mágico creado por los duendes. Derechos Reservados, New Line Cinema, 2012.

 

¿Quién no quisiera probar las cervezas de mantequilla de Harry Potter? Yo muero por una, también quisiera comer una hamburguesa del Big Kahuna y probar la malteada de 5 dólares que saborea John Travolta en Pulp Fiction.

Una deliciosa hamburguesa del Big Kahuna. Derechos Reservados, Miramax, 2012.

En la televisión también hay antojos, cada que veo las comidas de Los Sopranos quiero ingerir pasta y beber cantidades industriales de vino. ¿Recuerdan cómo pedía los hot dogs Don Gato? Con la mostaza por debajo de la salchicha, una delicia que les recomiendo. El agente Mulder de los Expedientes Secretos X siempre comía semillas de girasol, lo probé y me gustó. Las Tortugas Ninja comían pizza, yo la pedía como Miguel Ángel: “sin anchoas”.

Una deliciosa pizza sin anchoas. Derechos Reservados, Nickelodeon, 2012.

 

Alfred Hitchcock le dio un lugar especial a la comida en sus películas, el acto de crear y luego destruir un platillo le parecía de lo más fascinante y su cine está lleno de confecciones que se antojan, yo recomiendo el quiché lorraine de Para Atrapar al Ladrón. ¿Cuántos de ustedes quisieran probar el Ratatouille que hace llorar al crítico Anton Ego? No importa que lo haya cocinado Remi la rata.

 

El mundo está lleno de sabores y el cine puede inspirarnos a salir de la rutina y probar cosas nuevas, no importa si el antojo es demasiado grande, alguna vez meteré la mano en un río de chocolate como el de Willy Wonka.

Derechos Reservados, Warner Bros. 2012.



Amo el cine, la cultura pop y la pizza. Twitter: @cuacarraquear


2 thoughts on “El cine y la comida

  1. csr jmz

    alguna vez escuche que en estados unidos, no recuerdo donde (no se si en los estudios universales) hay un callejon diagon y que venden cerveza de mantequilla XD,……. seria genial ir a probarla (incluso creo que fue en un podcast de robotania XD jajajaja)

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